lentamente, acaricia tus sentidos. Sopla suave.; ¿la sientes?. ES la brisa del conocimiento, déja que te llene.
viernes, 29 de junio de 2012
mary higgins clark,¿donde te escondes?
hola. hoy quiero invitarte a leer el libro donde te escondes, de mary higgins clark. aquí te traigo la sinogsis, espero te guste.
Hace diez años el joven Charles «Mack» Mackenzie desapareció de Nueva York sin dejar rastro ni dar ninguna explicación. Desde entonces, las únicas noticias que de él se tienen son las llamadas telefónicas que, como un ritual, realiza el día de la Madre. La decisión de Mack dio pábulo a infinidad de teorías, desde un incomprensible secuestro hasta una huida voluntaria por haber cometido algún delito inconfeso pasando por un trastorno mental… Harta de ver sufrir a su madre durante tanto tiempo, Carolyn Mackenzie decide reanudar la búsqueda de Mack y descubrir de una vez por todas qué le ocurrió realmente a su hermano mayor.
A pesar de no contar con el apoyo de la familia que con el paso del tiempo ha intentado asumir su ausencia, Carolyn empieza a investigar a todo aquel que supo de Mack antes de que se esfumara de la faz de la tierra: sus compañeros de estudios, su antigua novia, su casera… y aunque todos aseguran no saber nada, se muestran nerviosos y esquivos ante sus preguntas. Pero cuando Carolyn está a punto de arrojar la toalla, la misteriosa desaparición de una joven, en circunstancias similares, obliga a la policía a reabrir el caso.
Todo apunta a un secuestro y los indicios conducen indefectiblemente a un único sospechoso: Mack. A partir de ahora, el enigmático desaparecido ha pasado a ser un fugitivo de la justicia….
*
si te interesa el libro, envíame un mensaje con tu correo electrónico, y te lo hago llegar.
domingo, 24 de julio de 2011
el follón de yamasá
Siento mucho relatar
lo que al fin relato hoy,
porque ya dirán que soy
amigo de exagerar;
Y el que me ha de murmurar
desde ahora ya sabrá,
que tres pitos se me da
que figuren que es un cuento
lo que pasó en el convento
del pueblo de Yamasá.
Pues un día de la Asunción
estando yo en Yamasá,
vino el cura de Boyá
a celebrar la función.
A mediado del sermón
hubo allí un pelotero
que hasta vino un tal Peguero
que es el jefe del lugar,
queriendo allí disparar
un trabuco naranjero.
Un haíto que por cierto
fue a gozar de la función
se largó allí un follón
que hedía a perro muerto;
yo no diré que es incierto
que estuve al perder el tino,
pues el follón tan dañino
de aquel ahíto infeliz
me picó en la nariz
como un ají montesino.
Del púlpito descendió
de cabeza el reverendo,
y al caer iba diciendo:
«¡Qué peo se han tirado, fo!»
Y al sacristán que le dio
esa brisa tan impura,
dijo «¡fo, y es de asadura,
aquí no lo aguanto yo!»;
y en seguida se tiró
de cabeza tras del cura.
Como el campanero es ciego
al oír la corredera,
sin averiguar siquiera
comenzó a tocar a fuego.
Salió el cura sin sosiego
con la frente en un chichón
gritando más que un lechón
y preguntando igualmente:
«¿Quién ha sido el indecente
que se largó ese follón?»
A una vieja de la Jagua
le tumbaron el pañuelo,
y se vio caer al suelo
una peineta de yagua;
dejaron allí una enagua
por el maldito follino,
que, por tener palomino,
nadie la quiso tocar;
al Alcalde del lugar
le aplastaron el gallino (bombo).
Según la opinión del cura
y del sacristán también,
el follón fue de lerén
de mondongo, o de asadura.
Pronto irá a la sepultura
quien soltó ese marrano,
pues si no se hallaba sano
ese maldito cochino,
no debió en lugar divino
follonear así al cristiano.
Después que aquello pasó
y que fue calmado todo,
dijo el cura del mal modo:
«¡Ese follón me mató!
Pero ahora quiero yo,
en bien de la religión
echarle la excomunión
si no declara al momento,
el que vino a este convento
a largarse ese follón.»
Salió un viejo setentón
hinchado y descolorido,
y al cura dijo: «yo he sido
el que me tiré el follón.
No fue esa mi intención
le digo, Padre bendito,
sepa usted que estoy agito
y creo que no tengo cura,
calcule que es de asadura
que comí cuando chiquito».
El sacristán dijo al cura
saltando y con alegría:
«Mi amo, ¿no le decía
que el follón fue de asadura?»
«Tú tienes razón criatura
son buenas tus condiciones,
rogaré en mis oraciones
al Divino Sacramento,
que no salgas del convento
para que huelas follones.»
Juan Antonio Alix
lo que al fin relato hoy,
porque ya dirán que soy
amigo de exagerar;
Y el que me ha de murmurar
desde ahora ya sabrá,
que tres pitos se me da
que figuren que es un cuento
lo que pasó en el convento
del pueblo de Yamasá.
Pues un día de la Asunción
estando yo en Yamasá,
vino el cura de Boyá
a celebrar la función.
A mediado del sermón
hubo allí un pelotero
que hasta vino un tal Peguero
que es el jefe del lugar,
queriendo allí disparar
un trabuco naranjero.
Un haíto que por cierto
fue a gozar de la función
se largó allí un follón
que hedía a perro muerto;
yo no diré que es incierto
que estuve al perder el tino,
pues el follón tan dañino
de aquel ahíto infeliz
me picó en la nariz
como un ají montesino.
Del púlpito descendió
de cabeza el reverendo,
y al caer iba diciendo:
«¡Qué peo se han tirado, fo!»
Y al sacristán que le dio
esa brisa tan impura,
dijo «¡fo, y es de asadura,
aquí no lo aguanto yo!»;
y en seguida se tiró
de cabeza tras del cura.
Como el campanero es ciego
al oír la corredera,
sin averiguar siquiera
comenzó a tocar a fuego.
Salió el cura sin sosiego
con la frente en un chichón
gritando más que un lechón
y preguntando igualmente:
«¿Quién ha sido el indecente
que se largó ese follón?»
A una vieja de la Jagua
le tumbaron el pañuelo,
y se vio caer al suelo
una peineta de yagua;
dejaron allí una enagua
por el maldito follino,
que, por tener palomino,
nadie la quiso tocar;
al Alcalde del lugar
le aplastaron el gallino (bombo).
Según la opinión del cura
y del sacristán también,
el follón fue de lerén
de mondongo, o de asadura.
Pronto irá a la sepultura
quien soltó ese marrano,
pues si no se hallaba sano
ese maldito cochino,
no debió en lugar divino
follonear así al cristiano.
Después que aquello pasó
y que fue calmado todo,
dijo el cura del mal modo:
«¡Ese follón me mató!
Pero ahora quiero yo,
en bien de la religión
echarle la excomunión
si no declara al momento,
el que vino a este convento
a largarse ese follón.»
Salió un viejo setentón
hinchado y descolorido,
y al cura dijo: «yo he sido
el que me tiré el follón.
No fue esa mi intención
le digo, Padre bendito,
sepa usted que estoy agito
y creo que no tengo cura,
calcule que es de asadura
que comí cuando chiquito».
El sacristán dijo al cura
saltando y con alegría:
«Mi amo, ¿no le decía
que el follón fue de asadura?»
«Tú tienes razón criatura
son buenas tus condiciones,
rogaré en mis oraciones
al Divino Sacramento,
que no salgas del convento
para que huelas follones.»
Juan Antonio Alix
concierto a puerta cerrada
los invito a escuchar el siguiente poema de tomás segovia:
http://www.4shared.com/audio/NX7TwIXB/11-_concierto_a_puerta_cerrada.html
Poeta, dramaturgo, novelista y traductor nacido en Valencia, España, en 1927.
A los nueve años de edad emigró con su familia a Francia, luego a Marruecos y posteriormente a México, su país
de adopción, donde ha residido la mayor parte de su vida. Estudió filosofía y literatura en la Universidad Autónoma
de México y en el año de 1957 ingresó como profesor de la UNAM, donde dirigió la Revista Mexicana de Literatura.
Publicó sus primeros poemas en 1950, obteniendo una beca Guggenheim. Fue profesor de la Universidad de Princeton,
y director de importantes revistas americanas y europeas.
Ha escrito una veintena de libros de poesía, entre los que se cuentan, "La luz provisional" en 1950, "Apariciones" en
1957, "Cuaderno del nómada" en 1978, "Cantata a solas" en1985, "Lapso" en 1986, "Noticia natural" en 1992,
"Fiel imagen" en 1996 y "Sonetos votivos" en 2007.
Obtuvo los premios Xavier Villaurrutia en 1972, Magda Donato en 1974, Alfonso X de Traducción en 1982, 1983 y 1984
y Octavio Paz en el año 2000.
http://www.4shared.com/audio/NX7TwIXB/11-_concierto_a_puerta_cerrada.html
Poeta, dramaturgo, novelista y traductor nacido en Valencia, España, en 1927.
A los nueve años de edad emigró con su familia a Francia, luego a Marruecos y posteriormente a México, su país
de adopción, donde ha residido la mayor parte de su vida. Estudió filosofía y literatura en la Universidad Autónoma
de México y en el año de 1957 ingresó como profesor de la UNAM, donde dirigió la Revista Mexicana de Literatura.
Publicó sus primeros poemas en 1950, obteniendo una beca Guggenheim. Fue profesor de la Universidad de Princeton,
y director de importantes revistas americanas y europeas.
Ha escrito una veintena de libros de poesía, entre los que se cuentan, "La luz provisional" en 1950, "Apariciones" en
1957, "Cuaderno del nómada" en 1978, "Cantata a solas" en1985, "Lapso" en 1986, "Noticia natural" en 1992,
"Fiel imagen" en 1996 y "Sonetos votivos" en 2007.
Obtuvo los premios Xavier Villaurrutia en 1972, Magda Donato en 1974, Alfonso X de Traducción en 1982, 1983 y 1984
y Octavio Paz en el año 2000.
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